
El Colegio de Ingenieros Civiles de Pichincha (CICP) hace un llamado al Gobierno Central y a los Gobiernos Autónomos Descentralizados a tomar, de manera urgente, medidas preventivas y ejecutar obras de mitigación frente a los riesgos asociados al fenómeno de El Niño.
La experiencia del país demuestra que no actuar a tiempo tiene un alto costo. Durante el fenómeno de El Niño de 1997-1998, 11.457 kilómetros de la red vial fueron afectados y 46 puentes sufrieron daños, de los cuales 19 fueron destruidos. Las pérdidas totales para el Ecuador alcanzaron los USD 2.882 millones, mientras que el sector vial registró daños por USD 785 millones.
Hoy, la vulnerabilidad sigue siendo motivo de preocupación. De los 10.315 kilómetros de la Red Vial Estatal, alrededor de 4.340 km (42%) se encuentran expuestos a inundaciones y movimientos en masa. Además, 431 puentes están ubicados en zonas susceptibles a estos eventos.
El Presidente del CICP, Ing. Vinicio Freire, considera fundamental invertir primero en prevención y no esperar a reparar después del desastre. La limpieza y mantenimiento de alcantarillas, canales y quebradas; la protección de riberas y taludes; el mantenimiento preventivo de vías; el reforzamiento de puentes y la disponibilidad anticipada de maquinaria y puentes provisionales son acciones que deben ejecutarse oportunamente.
Una vía que se pierde no solo es una obra que se daña: es una comunidad que puede quedar incomunicada, una cosecha que no llega al mercado, productos que se encarecen y familias que enfrentan mayores dificultades.
El CICP exhorta a las autoridades nacionales, provinciales y cantonales a pasar de la reacción a la prevención, con planificación, recursos y obras que reduzcan la vulnerabilidad de nuestra infraestructura.
Prevenir cuesta menos que reconstruir. Pero, sobre todo, prevenir protege vidas, producción, empleo y la conexión vial que necesita el Ecuador.
foto: El Comercio




